Con cinco pasos —vértice, eje, cortes, un par de puntos y la simetría— cualquier parábola sale bien dibujada. Y el propio dibujo avisa si algún cálculo estaba mal.
Cinco pasos y sale bien siempre
- Mirar el signo de a: hacia dónde abre.
- Calcular el vértice: xv = −b/2a y sustituir.
- Corte con el eje vertical: el término independiente.
- Cortes con el eje horizontal: resolver la ecuación (si Δ ≥ 0).
- Tabla con un par de puntos más, aprovechando la simetría.
Un ejemplo completo
y = x2 − 4x + 3
- a = 1 > 0: abre hacia arriba.
- Vértice: xv = 4 : 2 = 2, y yv = 4 − 8 + 3 = −1. Vértice (2, −1).
- Corte vertical: (0, 3).
- Cortes horizontales: x2 − 4x + 3 = 0 → 1 y 3.
- Por simetría, si pasa por (0, 3) también pasa por (4, 3).
Vértice (2, −1), cortes en (1, 0) y (3, 0), y corte vertical en (0, 3).
La simetría ahorra la mitad del trabajo
Errores que se ven en el dibujo
- Una parábola con a > 0 dibujada hacia abajo.
- El vértice fuera del eje de simetría.
- Una parábola con Δ < 0 que cruza el eje horizontal.
Antes de dar el dibujo por bueno conviene comprobar esas tres cosas: son incoherencias que se detectan de un vistazo.
La forma nunca cambia
Todas las parábolas de la misma a tienen exactamente la misma forma; lo único que cambia es dónde están colocadas. Por eso, con el vértice y un par de puntos, el dibujo ya está.
Unir los puntos con segmentos rectos. Una parábola es una curva suave: en el vértice cambia de dirección redondeando, no haciendo pico.
Uno los puntos calculados con la reglaSe traza a mano alzada, curva y simétrica respecto del ejeY aprovecha la simetría: cada punto que calcules a un lado te regala el del otro lado.