Al multiplicar decimales pasa algo que sorprende: el resultado puede salir más pequeño que los dos números de partida. Entenderlo evita dar por buenos resultados absurdos.
Se multiplica como si no hubiera comas
Aquí viene la sorpresa agradable del tema: para multiplicar decimales no hay que alinear nada. Se hace en tres pasos:
- Quita las comas y multiplica los dos números como si fueran naturales.
- Cuenta cuántas cifras decimales había en total entre los dos factores.
- Coloca la coma en el resultado dejando ese mismo número de cifras decimales, contando desde la derecha.
Un ejemplo entero
Calculemos 2,4 × 1,5:
| Paso | Cálculo |
|---|---|
| 1. Sin comas | 24 × 15 = 360 |
| 2. Contar decimales | 2,4 tiene 1 y 1,5 tiene 1 → 2 en total |
| 3. Colocar la coma | 360 → 3,60 = 3,6 |
Alinear aquí sería un error
En la suma las comas van en columna; en la multiplicación no. Se colocan los números pegados a la derecha, como en cualquier multiplicación de naturales, y la coma se pone al final, contando.
Cuando faltan cifras
Si el resultado sin comas tiene menos cifras de las que hay que dejar como decimales, se rellena con ceros por la izquierda:
0,3 × 0,2 → 3 × 2 = 6 → hay que dejar 2 decimales → 0,06
Estimar antes de calcular
Redondea los factores a números fáciles y mira si tu resultado tiene sentido:
2,4 × 1,5 ≈ 2 × 1,5 = 3
Un resultado de 3,6 encaja. Si te hubiera salido 36 o 0,36, sabrías que la coma está mal colocada, que es donde se pierde casi todo el mundo.
Alinear las comas, que es la regla de la suma. Al multiplicar no se alinea nada: se multiplica sin comas y al final se cuentan los decimales de los dos factores.
2,5 × 1,2 con las comas en columna25 × 12 = 300, y como hay 1 + 1 = 2 decimales → 3,00 = 3Estima antes: 2,5 por algo poco más que 1 tiene que dar algo cercano a 3. Si te sale 30 o 0,3, hay un cero de más o de menos.