Es el apartado donde más nota se pierde con el problema ya resuelto. Después de dibujar, hallar vértices y evaluar, la respuesta se escribe mal y se queda a medias.
Qué se pregunta, casi siempre dos cosas
| Pregunta | Respuesta |
|---|---|
| ¿Cuánto hay que producir? | el vértice: (x, y) |
| ¿Cuál es el beneficio máximo? | el valor de F ahí |
Las comprobaciones que salvan el ejercicio
- ¿Las cantidades tienen sentido? Nada de sillas negativas ni de media mesa si el enunciado habla de unidades enteras.
- ¿El vértice cumple todas las restricciones? Un corte de dos rectas puede saltarse una tercera.
- ¿El valor es coherente? Si el máximo sale menor que en otro vértice, hay un error.
Óptimo en (20, 10) con F = 30x + 20y
- F(20, 10) = 600 + 200 = 800.
- Compruebo las restricciones: 2(20) + 10 = 50 ≤ 100 ✓ y 20 + 3(10) = 50 ≤ 90 ✓.
- Las cantidades son enteras y positivas: tienen sentido.
- Respuesta: «fabricando 20 unidades de A y 10 de B se obtiene el beneficio máximo, que es de 800 €».
Sobre los recursos que sobran
A veces se pregunta si sobra algo. Se sustituye el óptimo en cada restricción y se compara con lo disponible: la diferencia es lo que ha quedado sin usar. En el ejemplo sobran 50 horas de máquina y 40 de operario.
Contestar con las coordenadas del vértice cuando se pregunta el beneficio. Son dos números distintos y el corrector busca el que ha pedido.
«El beneficio máximo es (20, 10)»«Se alcanza fabricando 20 y 10, y vale 800 €»Vuelve a leer la pregunta antes de escribir la última línea.